101. Un lugar seguro.
Un lugar seguro.
Es la segunda vez que prácticamente tenía que salir huyendo sin siquiera haber logrado desempacar mi maleta. Cuando la tomé de la cama, donde la había dejado mi padre, pude ver que había recibido un disparo en el centro, una de las tantas balas que había impactado a través de la ventana. Ni siquiera me tomé la molestia de revisar qué le había pasado a las personas que estaban en el interior. Tomé el bolso y salí corriendo de la casa.
Como siempre, ese lugar se había prestado pa