—Estarán castigadas y no podrán salir de la casa por un gran tiempo —exclamó Alisson intentando parecer sería.
Los tres niños estaban sentados en el enorme sofa de terciopelo negro. Nathan en medio de las niñas y las gemelas en cada costado. Él pequeño niño parecía ajeno a la situación. Su frente fruncida y sus ojos fijos en su carrito de madera. Mientras Mia y Emma miraban a su mama con un puchero en los labios que estaba amenazando a Alisson con quitarles el castigo que acaba de ponerles.
—N