El jardín trasero de la mansión Miller brillaba bajo la luz de cientos de guirnaldas. Las mesas estaban cubiertas con manteles blancos, y el perfume de las flores recién cortadas se mezclaba con el aroma del vino y los postres. La boda de Elizabeth y Michael había reunido a toda la familia, y el ambiente rebosaba de alegría.
En el centro de la pista, Elizabeth bailaba en brazos de Michael. Sus pasos eran lentos, medidos, pero había ternura en cada movimiento. El vestido abrazaba su cuerpo con e