La mansión Rosewood se había convertido en un teatro de sombras donde cada personaje interpretaba un papel mortal. El aire, aún impregnado del rastro amargo del incendio, se sentía más gélido que nunca. Lauren observaba desde la galería superior cómo Alexander caminaba por el jardín junto a Elena. Él la escuchaba con una atención casi devota, la misma mirada de fascinación que Lauren creyó haber conquistado tras meses de sacrificios.
Ver a Elena moverse con esa elegancia etérea, usando la misma