—¿Esto es real? —exclamó Abby
Él sonrió.
—Claro que lo es, la verdad, me he vuelto loco, el odio, la venganza, me han consumido, Abby, estoy cansado, no quiero ser ese hombre, nunca fui èl, así que, quiero simplemente dejarlo ir.
—Denver, déjame contarte mi verdad.
Él siseó y negó.
—No quiero saber nada del pasado hoy, Abby, por favor, hoy quiero tener paz. Al menos este día, quiero que tú y yo hablemos como si apenas nos conociéramos, como dos desconocidos.
Abigail le mirò confusa, pero sonrió,