El beso de Matt hizo arder la pasión en Mandy. Ella no pudo, ni quiso detenerlo.
Cuando la depositó en la cama, sus ojos se encontraron; por un instante, ella esperó.
—Matt. Yo…
—No. No me digas que te casarás con èl, primero muero antes de permitir que estés con un hombre que no amas, incluso si ayer te hubiese conocido. De todas formas, te amaría, por favor, Mandy, no cometas el peor error. He cometido los míos, pero lo dije, por ti será un buen hombre.
Él acarició su rostro, había tanta ternu