Betty y Bradley salieron del hospital y contaron a Anya y a Emerson la buena nueva.
Ellos estaban sorprendidos, pero realmente felices por sus amigos.
—Vaya, ustedes ahora tendrán una guardería —dijo Emerson—. Anya, debemos igualarlos.
Anya le mirò confusa, pero luego rio.
—¿saben? Esto es como un milagro inesperado, realmente creo que hemos sido bendecidos por todo lo malo que hayamos pasado —dijo Betty
Bradley no pudo estar más de acuerdo.
***
Anya y Emerson llegaron a casa. El abogado