Denver tocó su hombro, tenía una herida que dolía como el infierno, pero supo que no era tan grave.
Los policías apuntaron contra la mujer.
—Baje el arma o dispararemos.
Ruby miró alrededor, sabía que estaba perdida.
—¡Malditos! —bramó como una fiera herida.
Al final, terminó por bajar la pistola o sabía que podía encontrar un peor final.
Un policía se acercó a ella, y fue arrestada.
Pronto fue llevada hasta la comisaría.
Emerson dio a la niña a una policía, y corrió a ver cómo estaba s