9° Pesadilla.
Mauricio se quedó un segundo observándome después de haber lanzado aquella pregunta. Pero yo no respondí, así que repitió:
— Por favor, dime de dónde conoces a mi hijo. ¿Crees que soy lo suficientemente ingenuo para no darme cuenta?
Comencé a caminar por la habitación.
Una sola mirada me bastaba para entender a una persona, lo había estudiado. Mauricio era extraño, era bastante difícil de comprender.
Tal vez si pudiera encontrar algo en su habitación que pudiera ayudarme a saber qué tipo de pe