El sol ya se había ocultado detrás de los árboles cuando una camioneta oscura cruzó el largo camino de piedra que llevaba a la mansión.
Las luces del vehículo cortaban la neblina del atardecer, iluminando brevemente los campos verdes que rodeaban la propiedad.
Axel, que estaba sentado en la sala principal junto a Diana, se levantó de inmediato al escuchar el motor.
Le dio una última mirada a su hija, que jugaba tranquilamente en el suelo con unas muñecas, y salió al vestíbulo.
La puerta princip