Cassian se apoyó contra el respaldo de la silla con una copa en la mano, la corbata aflojada y una sonrisa que ya no parecía de protocolo. Era otra cosa. Algo raro de ver. Algo que hizo que Juliette me diera un codazo disimulado.
—¿Ese es tu novio? —murmuró, divertida.
—Lo estoy empezando a sospechar —le respondí en voz baja, justo antes de que él se riera por algo que dijo Alex.
Sí, reírse. Cassian. En público. Como si no fuera el mismo que había fulminado con la mirada a media junta el martes