El beso no terminó realmente cuando sus labios se separaron.
Terminó cuando el silencio regresó.
Cuando el aire volvió a existir.
Cuando ambos recordaron quiénes eran.
Diana seguía cerca de él.
Demasiado cerca.
Su respiración aún era irregular, su pecho subía y bajaba con una intensidad que no podía controlar. Jeremy no se había movido. Sus ojos seguían sobre ella, oscuros, atentos, peligrosamente enfocados.
Como si verla respirar fuera lo único importante.
Como si temiera que, si apart