El jardín de la residencia Fontaine en Inglaterra estaba completamente transformado.
Globos blancos y dorados adornaban los senderos.
Pequeñas mesas decoradas con flores ocupaban distintos rincones.
Las risas de los invitados llenaban el aire.
Y en el centro de toda aquella celebración se encontraba la verdadera protagonista del día.
La pequeña Sophie Fontaine.
La niña acababa de cumplir un año.
Y aunque todavía era demasiado pequeña para comprender la magnitud del festejo, parecía absolutament