Luego de esa última discusión con Harper, Austin comenzó a revisar las gráficas de los últimos meses, necesitaba concentrarse, su cabeza estaba a punto de explotar ante la insolencia de ella. Nunca nadie en su vida lo había desafiado tantas veces como ella.
Él comenzó a revisar, pero no encontraba nada, los mismos documentos que había revisado por encima semanas atrás, habían desaparecido. Él abrió los ojos de par en par y tomó su teléfono sin esperar más y la llamó. Harper no tardó en entrar,