La tormenta no había terminado; no para Harper, simplemente se había trasladado de las oficinas al interior de la residencia Cooper.
Mientras que Harper se encontraba bajo la regadera del pasillo intentando desesperadamente sofocar la fiebre de su piel con agua helada, la situación en el interior del baño de la habitación principal era un retrato de la frustración de Austin.
Con el agua fría aún corriendo por su cabello y resbalando por su torso desnudo, Austin permaneció inmóvil, no estaba pr