Takashi ingreso en la mazmorra donde Mirko estaba hacía poco más de un mes, su aspecto era demacrado, la barba desalineada y Takashi estaba seguro de que las ulceras que se veían en su piel eran por la falta de higiene, pues no había baño y Takashi tampoco enviaba a alguien a limpiar los desechos que se acumulaban dentro de la celda, por más que Mirko llorar y suplicara, porque Takashi estaba seguro de que su conejito también había rogado e implorado piedad.
— Por favor, has asesinado a toda mi