Takashi tomó la mano de Mia con suavidad y la llevó al baño, ella lo siguió en silencio, con los ojos aun brillando con la humedad de las lágrimas recientes, en completo silencio, con movimientos lentos y cuidadosos, comenzó a lavar su rostro, limpiando cada rastro de dolor visible, aunque sabía que la pena de su alma, seria más difícil de quitar, aun así se esforzaría, mientras Mia solo dejo salir un suspiro pesado, cerró los ojos, dejando que el agua tibia y las manos reconfortantes de Takash