La noche había caído con elegancia sobre la ciudad. Las luces comenzaban a encenderse una a una, como estrellas artificiales que competían con el cielo oscuro. El restaurante más prestigioso brillaba con una sofisticación impecable, y dentro de él. Helen esperaba. Pero aún no lo sabía. Aún no sabía que esa noche… Algo iba a romperse.
Ailen West caminaba por la acera con paso firme. Su expresión era tranquila. Demasiado tranquila. Pero por dentro. Su mente no se detenía. Cada pensamiento era un