JEJU
La tarde caía con suavidad sobre el jardín, tiñendo el cielo de tonos cálidos mientras el viento movía con delicadeza los columpios vacíos y hacía bailar las hojas de los árboles como si acompañaran una melodía silenciosa. Amelia y Abigail estaban sentadas frente a frente sobre una pequeña mesa de madera, el tablero de ajedrez entre ambas era el centro de su mundo en ese instante, sus cabellos rojizos caían con elegancia sobre sus hombros y los lazos blancos que llevaban parecían intactos