Salvatore Mancini
Hago un recorrido de besos por el cuerpo desnudo de Isabella. Ella suelta jadeos entremedio de risas y llegó a su centro que estaba empapado. Separó sus piernas y lamo todo su coño, permitiendo sentir su sabor en mi lengua.
Isabella suelta un suspiro entrecortado y su mano se ubica en mi cabello. Tira de él y yo succiono su clítoris. Su espalda se arquea contra la cama, separándose así del colchón.
Realizó un nuevo recorrido por su coño, sintiendo como se empapaba cada segundo que pasaba. Ingresó un dedo por su canal. Estaba caliente y apretada. Podía pasar años follandome a Isabella, pero ella siempre sería igual de estrecha. Y eso me volvía loco.
Vuelvo a subir mis besos por su cuerpo hasta llegar a su boca. La beso lentamente e Isabella rodea mi cuello con sus brazos. Meto mi mano entre nuestros cuerpos y acaricio su clítoris, ganándome un bonito gemido de su parte.
Ubico mi polla en su entrada y me deslizo lentamente por su canal. Isabella gime contra mi boc