Isabella Romano.
Han pasado ya unos días desde la reunión de capos y el ambiente en el piso ha cambiado demasiado.
La tensión había disminuido y habíamos comenzado a tener un par de intercambios de palabras con Salvatore. Cada uno seguía su rutina diaria, pero llegaba el momento en donde ambos nos topamos y teníamos ese cruce de palabras sin ninguna tensión de por medio.
Ahora mismo me encontraba sentada en el sofá de la sala mientras veía una película en la televisión. Solo vestía una de mis