Salvatore Mancini
Han pasado unos días desde la cena con Giulia, donde terminó borracha por la cantidad de vino que se había permitido beber.
La mañana siguiente despertó con una resaca que la mantuvo durmiendo todo el día, ya que según ella, estaba demasiado cansada para mantenerse de pie.
Aun no me cuadraba del todo las palabras que había dicho Giulia, me habían quedado rondando en mi mente. No sé a qué se refería con que ella me iba a gustar, o que Giulia no era así. Ella hablaba de sí mis