Isa
Abro los ojos despacio, como si mis párpados fueran de piedra. Un zumbido cálido me atraviesa la cabeza antes de que el dolor llegue, nítido, punzante, justo en la sien izquierda. Todo está borroso al principio: las luces blancas, el olor a desinfectante, la sábana áspera bajo mis manos temblorosas.
Un hospital. Aún estoy en el hospital.
Trago saliva con dificultad, intentando ordenar mis pensamientos. El golpe. La calle. El carro frenando demasiado tarde. La gente gritando. Un rostro… uno f