Habían pasado varias semanas desde la ceremonia de confirmación del vínculo y el devastador descubrimiento de Altea sobre el asesinato del Rey anterior. Las intrigas políticas y los preparativos para la guerra civil continuaban, pero Sech había insistido en dedicar tiempo al entrenamiento de Isis. Él sabía que la amenaza de Tessa no se limitaría a complots.
Sech llevó a Isis a la Cresta del Fuego, un pico aislado en las afueras del territorio Drakon, conocido por sus formaciones rocosas inesta