El viaje en helicóptero desde Milán había sido una experiencia surrealista. Alexandra había visto los Alpes deslizarse debajo como un mar de picos nevados, para luego dar paso a la llanura padana y, finalmente, a la costa y la laguna veneciana, un mosaico de verdes azulados y canales serpenteantes. Pero la belleza del paisaje no lograba penetrar el caparazón de entumecimiento que la envolvía. Solo era una espectadora pasiva, siendo transportada a su nuevo destino como un paquete valioso.
El hel