Capítulo 118
Luciano llegó a la casa de Seguridad, de regreso del hospital con la pierna vendada y adolorido.
Camila lo ayudo sosteniéndolo de la cintura para que no forzara, y lo llevo a la habitación
—Tenemos que buscar otra casa de seguridad —dijo—. Este lugar se convirtió en un infierno. Sobre todo por Lucía… me mira como si yo fuera su enemiga. No puedo seguir viviendo con ella.
Luciano la tomó de la cintura y la atrajo hacia él.
—Nadie jamás será competencia para ti —respondió—. Después de todo lo que hemos pasado, solo quiero estar contigo. Contigo y con nuestros hijos. Y cuando esto termine… quiero casarme contigo otra vez.
Camila lo besó con ternura, pero su mente todavía estaba en la guerra.
—Tenemos que encontrar una manera de doblegar con Ronaldo —insistió—. Quiero que esto termine. No quiero que sigan matándose.
Luciano negó de inmediato.
—El precio que él pide es demasiado alto. No voy a entregarte. Eso nunca va a pasar.
—Luciano…
—No —la interrumpió con firmeza—. Él n