Capítulo 118
Luciano llegó a la casa de Seguridad, de regreso del hospital con la pierna vendada y adolorido.
Camila lo ayudo sosteniéndolo de la cintura para que no forzara, y lo llevo a la habitación
—Tenemos que buscar otra casa de seguridad —dijo—. Este lugar se convirtió en un infierno. Sobre todo por Lucía… me mira como si yo fuera su enemiga. No puedo seguir viviendo con ella.
Luciano la tomó de la cintura y la atrajo hacia él.
—Nadie jamás será competencia para ti —respondió—. Después