Capítulo 100
Camila se quedó paralizada al ver a Luciano en la puerta de su habitación. Él estaba agitado, no dejaba de mirarla confundído al verla vestida de blanco.
—¿Qué haces aquí? —preguntó ella en voz baja, intentando mantener la calma—. Hoy es mi boda.
Luciano dio un paso hacia adelante. Estaba decidido a recuperar a la mujer que amaba
—No voy a dejar que te cases —respondió—. Aún no recupero toda la memoria, pero sé que tú eres mía. Lo siento aquí —se señaló el pecho—. No necesito nada