Capítulo 99
Pasaron unos días.
El pequeño Manuel fue dado de alta y regresó a casa con un tratamiento, Los médicos explicaron que debía seguir al pie de la letra las indicaciones que les daría, No era una cura, pero sí una forma de darle una vida más estable.
Camila escuchó todo con atención, sin perder detalle, mientras sostenía a su hijo contra el pecho.
Luciano se mantuvo cerca. Lo miraba intentando recordar algo, Pero nada si mente seguía en blanco.
—Quiero estar con él —dijo en voz baja, cuando el médico se retiró—. Quiero aprender todo lo que necesita, No sé cómo hacerlo, pero voy a estar siempre para el.
Camila sintió un nudo en la garganta.
—Puedes estar —respondió—. Eres su padre. Eso no lo va cambiar nadie.
Luciano tomo un gran suspiro y se acercó para acariciar la cabecita del bebé. Sus manos temblaban, subió la cara para darle un beso a Camila en los labios.
En ese momento, la puerta se abrió. Ronaldo estaba ahí, con la cara llena de celos, el hombre no podía verlos cerc