Capítulo 101
Santiago estaba dentro del auto, nervioso, mirando la entrada de la mansión. Había pagado al sicario para atacar a Camila en cuanto ella y Ronaldo salieran rumbo a su luna de miel. Había planeado todo.
La puerta se abrió y solo salió Ronaldo. Ninguna señal de Camila. El hombre caminó hacia su auto con el rostro tenso, algo había salido mal.
—Detente —ordenó Santiago al sicario, sin quitar la vista
—¿Qué pasa? —preguntó.
—Ella no salió. Algo pasó adentro —respondió Santiago—. No vamos a hacer nada hasta que averigüe qué fue.
El sicario solo asintió, Santiago le pago la cifra acordada.
—Vete. Te aviso cuando te necesite —ordenó.
Dentro de la mansión, el ambiente era tenso. Los invitados seguian allí sin saber qué comentar.
Fernando se acercó a los miembros de la organización que habían apoyado a su familia cuando Ronaldo amenazó a la pareja, uno de ellos se acercó
—Fernando, lo que hiciste fue lo correcto —dijo—. No vamos a permitir que se metan con la hija de uno de nos