Capítulo 69
Santiago había bebido demasiado, de aquel joven empresario admirado por muchos ya no quedaba nada, el ego por perder a Camila lo volvía loco.
Llegó a casa de Susan tambaleándose, ella era su lugar seguro, la mujer incondicional que nunca le decía que no
Apenas abrió la puerta, la tomó de la cintura y la empujó hacia la habitación.
—Te deseo, te necesito ahora mismo —dijo con voz gruñendo, besándole el cuello mientras sus manos recorrían su cuerpo.
Susan trató de apartarlo, incómoda