Capítulo 68
Adriana salió furiosa de la oficina donde el abogado había leído el testamento. Se fue directo a atacar a Camila, que aún intentaba reponerse de la noticia, sosteníendo el brazo de Luciano. La empujó con rabia y le gritó llena de enojo.
—¡No voy a permitir que me quites lo que me pertenece! ¡Ese hijo tuyo no vale más que el mío!
Camila no respondió. Solo la miró con tristeza, para Adriana era más importante el testamento, que la muerte de Rodolfo.
—¿Eso es lo único que te importa?
Luciano se interpuso.
—Adriana, basta. Estás alterada, Necesitan descansar y pensar en sus bebés.
—¿Y tú qué haces defendiéndola? —le reprochó Adriana, con la voz quebrada—. ¿No ves como manipula a todo el mundo?
—La estoy cuidando, por qué es mi esposa —respondió él, firme—. Y tú deberías cuidarte también, sabes que estos escándalos no le ayudan al bebé.
Luciano tomó de la mano a Camila y la sacó del lugar. Afuera llovía, pero no se detuvieron, Subieron al coche, se notaba a kilómetros que Luci