Capítulo 132
Luciano y Camila viajaron toda la mañana. Cuando por fin llegaron al pequeño pueblo que aparecía en la dirección, Camila sintió un nudo en el estómago. No sabía si estaba a punto de vivir el mejor día de su vida… o el peor.
Apenas bajaron del auto, comenzaron a preguntar por Ronaldo. Nadie parecía conocer ese nombre. Camila sintió que la desesperación empezaba a crecer otra vez, pero siguió insistiendo. Entraron a una pequeña tienda, luego hablaron con un grupo de campesinos que estaban cargando sacos de maíz.
—¿Conocen a este hombre? —preguntó Camila mostrando una foto de Ronaldo
Los hombres se acercaron. Uno tardó solo unos segundos en reconocerlo.
—Ese es don Rodolfo —dijo señalando la imagen—. Vive en una hacienda a tres kilómetros de aquí. Llegó hace años con un niño pequeño. Desde entonces trabaja la tierra.
Camila sintió un golpe en el pecho. Tuvo que apoyarse en Luciano para no perder el equilibrio.
—Es él —susurró.
Luciano bajó la mirada un segundo. Se veía más