Capítulo 131
Cuando la última persona salió de la mansión y la casa quedó en silencio, Luciano y Camila subieron a su habitación. Él cerró la puerta y se apoyó en la pared, inquieto.
—No me gustó nada la cercanía de Luciana con Matías —dijo—. Fue demasiado rápida, demasiado casual. Y conociendo a Lucía… no creo que fuera coincidencia. Siento que hay algo raro detrás de todo eso.
Camila se sentó en la cama, agotada después de una noche intensa.
—Matías es un joven impulsivo —respondió—. Si ve un