Capítulo 120
Fernando decidió que Laura y Vicente merecían un momento de paz.
Aunque la situación era peligrosa y la guerra era una amenaza más fuerte, él quería darles un momento de felicidad.
Por eso reunió a todos en la sala y anunció que organizaría una pequeña ceremonia en su casa para que pudieran casarse sin riesgos, rodeados solo de las personas que realmente los querían.
Vicente le apretó la mano con cariño a Laura, y le agradecio su gesto a su socio.
Camila aprovechó para acercarse a él. Lo llevó a la cocina para tener una conversación privada.
—Necesito contarte algo —le dijo—. Tengo un plan para hablar con los jefes de la mafia. Alejandro me explicó cómo podría hacerlo, y creo que puedo convencerlos de que detengan a Ronaldo, Esto tiene que parar.
Fernando la escuchó con los brazos cruzados.
—Tu idea no es descabellada —respondió finalmente—. De hecho, puede funcionar. Pero no quiero que lo haga nadie más. Debes ser tú.
Camila lo miró, confundida.
—¿Yo?
—Sí —dijo Fernan