Mundo ficciónIniciar sesiónAlejandro Cross
El aire cálido de la plaza me pegaba en la cara, pero nada comparado con el fuego que ardía en mi interior.
Ivy estaba a unos pasos, intentando ignorarme, con la respiración rápida, las mejillas rojas. El maldito sol le iluminaba la piel y me daban ganas de arrancarle el vestido ahí mismo.La observé moverse entre los puestos, fingir interés por artesanías que jamás comprar&iacut







