Capítulo 22. El pasado llama
Alejandro Cross
El resto del día, después del incidente con el griego, lo pasamos entre tiendas y cafés.
Pero para mí, todo se volvió un murmullo distante.
Mi mente, normalmente afilada y fría, estaba atrapada en un solo nombre:
Sienna.
Ella había escrito apenas un par de horas atrás.
Un mensaje corto, venenoso.
"Sé perfectamente dónde estás. O vienes a verme, o yo misma voy. Y no me importa si estás acompañado."
El simple hecho de leerlo había encendido cada fibra de mi cuerpo.
Sienna n