Besó el cuello de Elyna, su piel era tan tersa, su perfume tan dulce, ella alzó el cuello, como si lo deseara, como si lo invitara a continuar.
Julián sintió cómo se encendía de un deseo poderoso, una excitación que nunca sintió por nadie más.
Besó sus labios, besó su piel.
Y ella soltó un gemido, la mano de Julián tocó su pierna, sintiendo su piel, sintiendo un poco de su calor.
Él se tensó, sintió miedo. ¿Y si ella no lo veía a él? Si ella veía a alguien más. Sí, pensaba en su exesposo.
La mir