Dentro del auto, Julián aún sostenía a Elyna entre sus brazos, como si temiera que, al soltarla, todo lo ocurrido se desvaneciera y volviera el caos.
El vehículo avanzaba a gran velocidad por la carretera mojada, acompañado únicamente por el chofer, cuyo silencio era tan denso como la noche que los envolvía.
Elyna respiraba despacio, tratando de calmar el temblor que todavía recorría su cuerpo. Sentía el latido firme del corazón de Julián contra su mejilla, una presencia sólida, real, que le rec