Gracias
Los días que siguen están llenos de idas y venidas, de visitas, de ensayos. Me presenta nombres: familias de las que escucho hablar por primera vez, rostros que parecen estar en todas partes y en ninguna. Explica por qué deben estar presentes, traza alianzas en un mapa invisible que nunca había visto. A veces, me toma de la mano y me muestra cómo desviar una pregunta, cómo sonreír sin ceder una parte de uno mismo.
Me sorprende. Por su sentido del detalle, por la manera en que prevé una