Alfa Ava
Desde el momento en que vi al lobo marrón acercarse, supe que venía por mí.
Alex.
El beta del Alfa Rey.
Su sola presencia hacía que el aire se apretara en el pecho, como si la tierra misma me recordara dónde estaba.
—Ava —dijo, apenas poniéndose a mi lado— El consejo está aquí en la manada y te han convocado.
Mi garganta se cerró.
—¿Por qué?
—Saben lo del poder que liberaste ayer, aparentemente se sintió en todos lados m.
Me tragué el nudo que se me formó en la garganta y me pregunté q