Capitulo 34

Las puertas del territorio se abrieron apenas vieron acercarse a mi grupo.

La pelea había sido larga, sucia, agotadora.

Pero algo me carcomía por dentro, algo peor que las heridas o la sangre seca en mi piel.

Mientras cabalgábamos de regreso a la manada, notaba cómo las miradas de mis guerreros se entrecruzaban, tensas, preocupadas.

Sabían lo mismo que yo: ese ataque había sido solo una distracción.

No querían el territorio, no querían las aldeas.

Querían algo —alguien— más.

Apenas crucé el umb
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App