Por Alberto
Alice no entendía razones.
¿Doble vida?
Vivía en dos ciudades distintas…
No tenía una doble vida…
A Vivián no le importaba que hacía o dejaba de hacer… hasta que se enteró de que me iba a casar con Alice.
Sí, posiblemente en ese momento, sí, tenía una doble vida, pero ya no.
-Te juro que estoy divorciado.
En ese instante alguien tosió en el umbral.
Era la mujer que me abrió la puerta.
No sé cuánto escuchó de nuestra conversación.
Me di cuenta de que la puerta nunca se había cerrad