Por Alice.
Me faltaban unas pocas semanas para convertirme en una flamante profesora de historia, aunque realmente, seguí adelante con el profesorado, sabiendo que nunca iba a ejercer como docente, la perspectiva había cambiado y mis anhelos también.
Sin embargo, considero que los títulos nunca están de más y nunca se sabe cuándo pueden ser necesarios, a eso se le suman los conocimientos adquiridos.
Mi verdadera vocación la descubrí con el ofrecimiento que me hicieron en la empresa en la que tr