Ivette Russell
Escuchar la voz de René a mis espaldas, me exaltó sobremanera.
—¿Qué haces aquí?
—Te he visto a través de las ventanas mientras huías como novia fugitiva.
—No digas estupideces. —Sorbí mi nariz.
—Ivette, Ivette, Ivette.
El hombre se dejó caer a mi lado.
»—¿En serio crees que es necesario que tengas que pasar por todo esto tu sola?
Las luces provenientes de las villas cercanas, contorneaban nuestras siluetas ligeramente bañadas por a luz de la luna.
—Yo… —Sentí como si una cuerda