Ivette Russell
—¿Qué diablos es esto? —La mirada de Jul viajaba del papel a mi.
—Yo...
—Vamos, Ivette. ¿Supiste esto todo este tiempo? —Me encaró.
Como no dije nada, añadió:
»—Esto es increíble. Aún cuando no espero nada de ti, logras decepcionarme.
—Espera un momento. —Llevé ambas manos a mi pecho—. ¿Podrías considerar el hecho de que el único que no lo sabías eras tú? —espeté—. Para ya de darlo todo por sentado cuando se trata de mi. Es realmente molesto.
—¿Qué estás diciendo?
Su rostro pasó