René Chapman
Más que inquieto, ese último comentario me ha dejado realmente curioso.
—¿Está segura de lo que me dice?
—No tendría razón para mentirle...
La miré de mala gana.
»—Esta vez digo la verdad, lo prometo.
—No creo en promesas vacías —bufé—. Si quieres remediar algo de lo que hiciste, entonces quédate conmigo. Acompáñame a entrar en esta fulana habitación.
—Y-yo... —Titubeó.
—¿Tienes algún problema con ello? —enarqué una ceja.
—Ya he hecho mucho con entregarle las indicaciones, por favo