Ivette Russell
La conmoción que me produce todo esto, apenas y me permitía reaccionar a lo que en verdad estaba pasando a mi alrededor.
—Sra.… —La cara de una muy abatida Clariss apareció en mi campo de visión.
—Ivette —pronuncié—. Por favor, llámame por mi nombre.
—Ivette —dijo y por fin la miré a los ojos—. El Sr. me ha echado de la casa.
Cerré los ojos a la simple mención de él.
»—No obstante, luego me ha pedido que no lo haga. Dijo que si me iba, usted se quedaría sola. ¿Sabe lo que eso sig