René Chapman
No fue fácil, pero puedo decir que lo logré.
Se que no está de todo feliz, pero al menos ya no me mira como si quisiera matarme.
—Esto está muy bueno —masculló, sirviéndose una porción extra de ensalada.
—Si, no está nada mal —Tuve que reconocer.
—Oh, vamos, amor. —Rio —. No te hará daño admitir los logros de otros, de vez en cuando.
—Lo dices cómo si fuese un indolente.
—Lo digo porque eres un indolente —afirmó—. Al menos cuando se trata de Clariss, es así.
Estudié la expresión de