Mundo de ficçãoIniciar sessãoMiro fijamente a Arnold y no puedo controlarlo, por lo que, lo beso con tanto salvajismo que retrocedemos y yo termino en medio de la pared y su cuerpo, disfrutando de cada musculo que se tensiona bajo mi toque.
— Debes decirme que lo quieres y te lo daré, Eva. No dudaré un solo segundo, te lo daré completamente. — dice Arnold y yo recupero el aliento después de ese beso salvaje.— No, no podemos hacerlo. — susurro.— Co






