Rafael entró a la casa detrás de ella, se sentía nervioso, era como si tuviera que ganarse la aprobación de alguien que la amaba incluso más que él.
Caminó mirando las fotos, fotos de ella y del bebé, fotos de los tres. Max salía en una buena cantidad de fotos, no en tantas, pero sí en la suficientes como para comprobar que el amor que él sentía por ella era real.
—Gabriel —ella lo llamó.
Rafael curvó los labios en una sonrisa, al recordar ese nombre y esa tonta escena de celos que le había he